Donó el cuerpo de su madre para investigación, pero descubrió que lo usaron para pruebas con explosivos
Jim Stauffer creyó que el cuerpo de su madre, Doris, sería utilizado para investigar el Alzheimer. Sin embargo, descubrió que fue vendido a la empresa Biological Resource Center (BRC) y usado en pruebas de explosivos por el ejército de Estados Unidos.
El BRC vendió más de 20 cuerpos a un intermediario de Arizona para experimentos de impactos con explosivos del ejército, sin el consentimiento de sus familiares. Ahora, Stauffer y otras 32 personas demandan a la empresa por transgredir derechos fundamentales y falta de ética.
En 2013, luego de que su madre, Doris Stauffer, muriera en una clínica de cuidados intensivos, Jim Stauffer donó el cuerpo al Centro de Recursos Biológicos con la finalidad de realizar una investigación sobre el Alzheimer.
Sin embargo, esto no fue así, Stauffer se enteró que el cuerpo de su madre fue utilizado para experimentación militar luego de que la agencia de información Reuters realizara una investigación sobre el comercio de cadáveres.
«Me siento tonto porque no soy una persona que confía, pero en esta situación no tienes idea de que esto está sucediendo, confías. Creo que esa confianza es de lo que se aprovecharon», comentó el demandante.
Las cenizas
Unos días después recibió una caja de madera con lo que le aseguraron eran las cenizas de su mamá, lo que creyó durante cinco años antes de que un periodista lo contactara para mostrarle las pruebas de lo que en realidad había sucedido.
De acuerdo con una investigación de la agencia de noticias Reuters, la madre de Stauffer fue uno de los muchos cuerpos vendidos al Ejército de Estados Unidos para realizar pruebas con explosión.
«Se suponía que estaba atada a una silla en algún tipo de aparato y se produjo una detonación debajo de ella para tener una idea básica de lo que el cuerpo humano atraviesa cuando un vehículo es golpeado por un aparato explosivo».

