De policías a encantadores de serpientes en Yucatán

Agentes de la policía municipal de Valladolid se convirtieron sin querer en improvisados encantadores de serpientes, al aparecer una peligra víbora en un predio de esa ciudad yucateca.

Gracias a sus conocimientos del monte, como ellos mismos definieron, pudieron armar enseguida una herramienta que permite la captura de serpientes venenosas sin tener que lastimarlas, como habitualmente hacen las personas que viven en zonas urbanas.

La peligrosa culebra era una ‘bu’u jum’ o ‘chirrionera’, también conocida como serpiente látigo, de la que existe una variedad venenosa y otra que no lo es.

tenaza artesanal

Los encantadores de serpientes mayas señalaron que para atrapar este tipo de reptiles se requiere una herramienta especial, pero a falta de ella improvisaron una tenaza de madera que permite que la víbora se enrolle y pueda ser atrapada sin lastimarla.

Apenas lograron hacerlo la llevaron de nuevo a su hábitat en montes fuera de Valladolid y alejada de riesgos, tanto para la población como para el reptil.