Comerciante causa furor en su pueblo con ampolletas de licor «rompetripas»

Como parte de la vigilancia extra que se ejerció en Progreso por la “ley seca”, la Policía de ese municipio descubrió y detuvo a un sujeto que envasaba y vendía su propio licor “rompetripas”.

Julio Chalé Chalé le vendía casi a todos los viciosos de la comisarúa de San Ignacio, donde había causado tremendo furor con sus «ampolletas» de licor barato.
Ofrecía las bebidas en  botellas pet de refrescos. Comercializaba cada botellita en $10.
Se le decomisaron 5 caguamas de cerveza y 58 botellas pet de medio litro y 3 de un litro, todas con etiquetas de diferentes marcas de refrescos, pero que en realidad tenían alcohol barato.
Dijo que compraba los garrafones de alcohol en Mérida y luego rellenaba las botellas para comercializar su propio producto.
Tenía mucha demanda en San Ignacio porque, además del bajo precio, las «ampolletas» pueden tomarse «en las rocas» o  combinadas  con agua y coca.
Fue descubierto el domingo a las 13:50 horas, cuando le vendía un litro de “rompetripas” a Francisco Santana Cruz, quien también fue detenido.
Durante la jornada, también se detuvo por no respetar la ley seca a José Hernán Ojeda Valle, en Chelem, y al adolescente J.L.T.E., de 16 años, quien fue sorprendido vendiendo bebidas embriagantes en forma clandestina a Roberto Pool Tzab, en Chicxulub Pueto.
El próspero comerciante es el que aparece a la derecha en esta fotografía.